ARDUO TRABAJO EN CONTRA DE LA CORRUPCIÖN

La fiscalía antocorrupción realizó  un “CATEO”, algo para la historia, de las Instalaciones del Registro Civil y las de la Fiscal del Estado de Ciudad Obregón,Sonora, su objetivo fué buscar evidencias sobre actos de corrupción u otros relacionados.

FISCAL-ANTICORRUPCION

Un hecho que de resultar generalizados, pudiera obligar a  propios y extraños a manejarse dentro de los cauces legales, maxime cuando el allegarse de papeles oficiales de manera “ägil y poco ética”, posibilitan a los “unos” a hacer negocios regularmente sustanciosos.  U otros, que en la medida de poder brincar ciertas restricciones, buscan por todos los medios el conseguir  “actas de nacimiento” a la medida y en la forma de las circunstancias, situaciones que posibilitan fraudes y cochupos, que siempre son en detrimento del tercero.

Bien por la fiscalía, ahora habría que exigirles seguir adelante y visitar el Registro Público de la Propiedad, revisar los expedientes (activos) por número y legajo bajo proceso en los Juzgados, asi como la supervisión de embargos precautorios tanto de bienes muebles como inmuebles.

Un gran avance, o mejor dicho una buena supervisión, que deben marcar la pauta para que “los muchos” hagan las gestiones y trámites “como se deben hacer”, apegados a derecho y sujetos a la forma y tiempo. Lo otro, queda dentro de la convencionalidad y el interés personal de algunos. MIENTRAS TANTO LA MONEDA ESTÄ EN EL AIRE

 

 

 

 

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Temblor de 1985 y 2017

Hoy 19 de septiembre hace 32 años que recordamos el temblor de 1985, lamentable, doloroso, con profundas huellas en todos y cada unos de los que ahí vivimos, sentimos y vibramos con escenas tristes que hoy coincidencialmente, se vuelven a repetir.

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Un 1985 de mañana, en el preciso  momento de prepararse para ir a la escuela al trabajo y a la guardería,  un fatídico temblor marco el destino para muchos.  Un temblor que hacia crujir la estructura de lo edificios, un correr por las escaleras de gente espantada, que con zancadas daba tumbos, buscando salir corriendo a la calle, tronidos de transformadores se escuchaban a lo lejos, y el ulular de las ambulancias y carros de emergencia, no se hicieron esperar.  Una confusión que por segundos pareciera turbar el entendimiento y  en donde el instinto de conservación empuja el accionar ante los hechos de peligro.

Pasada la tormenta y la agitación, la calma, una calma y silencio que pusieron la piel “chinita”, una curiosidad  por saber que hubo, que daños hay y que estado de salud mantiene la familia.  A la postre un rondín por las calles y ahí el estupor y la sorpresa total, ¡Una ciudad sumida en el desastre!, la pérdida de casas para muchos y unas calles con olor a destrucción y a muerte.

¡Dolor, dolor, dolor!, decenas de personas intentando sacar a sus familias de entre los escombros,  polvo, humo, olor a gas, y la desesperación  de todos por encontrar entre los edificios derrumbados, a parientes, amigos y personas conocidas. Una tristeza y coraje, que hacía que todos hicieran el trabajo en equipo en busca de personas atrapadas.

Hoy las imagenes son parecidas, pero la tristeza es la misma. Se han perdido vidas humanas de hombres, mujeres y niños de talento, presente y futuro de este gran país.

Hoy después de lamentar las perdidas humanas y de seguir buscando a los  sobrevivientes podemos decir, que el temblor de 1985 nos dejó enseñanza, que hoy la respuesta de los citadinos fué mejor, más organizada, más eficiente. Que aún confiando en que  el suceso no se vuelva a presentar, la organización hizo que se salvaran más vidas. Hoy podemos decir, que fueron más los mexicanos que salieron con vida,  que los esfuerzos por mejorar la evacuación de los edificios debe mejorarse, y de que las edificaciones “con muchos años de edificación” deben tener restricciones para alojar guarderías, escuelas y oficinas con alto número de personal.

 

Q.E.P.D